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junio 17, 2011

DETECTAN RÁFAGA DE RAYOS GAMMA PRODUCIDA POR AGUJERO NEGRO AL DESTROZAR UNA ESTRELLA

Boletín UNAM-DGCS-356
Ciudad Universitaria.
15:00 hrs. 16 de junio de 2011


• El evento tuvo lugar el pasado 28 de marzo y fue registrado por el satélite Swift; los pormenores serán dados a conocer en la próxima edición de la revista Science

• El director del Instituto de Astronomía de la UNAM, William Lee, es parte del grupo de científicos que realizó el hallazgo

Foto NASA

Hace menos de dos meses, el 28 de marzo, el satélite Swift de la NASA localizó una ráfaga de rayos gamma que proviene de la destrucción de una estrella que se acercó demasiado a un agujero negro masivo, en el centro de una galaxia distante, hallazgo que fue dado a conocer por un grupo internacional de astrónomos en la revista Science, este 16 de junio.

El satélite Swift lleva casi siete años de observar el cielo a la caza, entre otras cosas, de destellos de rayos gamma, la luz con mayor energía que existe, para intentar desentrañar el misterio de su origen.

Aunque aún quedan incógnitas, los expertos piensan que la mayoría de ellos se generan si estrellas de muy alta masa colapsan al término de su vida y forman un agujero negro.

mayo 13, 2011

Homenaje al Dr. Enrico Ramírez Ruiz



La Academia Mexicana de Ciencia y el Instituto de Astronomía de la UNAM invitan a la conferencia dictada por el

Dr. Jorge Enrico Ramírez Ruiz

Department of Astronomy & Astrophysics
University of California, Santa Cruz, Calif., EUA


"EL AGUJERO NEGRO AL CENTRO DE NUESTRA GALAXIA: UN MONSTRUO CON DIETA RESTRINGIDA"

Con motivo de su ingreso a la Academia Mexicana de Ciencias como Miembro Correspondiente

Martes 17 de mayo de 2011
12:00 horas

Auditorio Paris Pishmish, Instituto de Astronomía, UNAM
Circuito Exterior, Área de la Investigación Científica, Ciudad Universitaria

Informes:
Academia Mexicana de Ciencia, tel: (55) 5849 55 21 claujv@servidor.unam.mx
http://www.amc.mx

marzo 26, 2010

NUEVA FORMA NUMÉRICA DE ESTUDIO DEL ESPACIO ESTELAR

• El físico Miguel Alcubierre convierte ecuaciones planteadas por Einstein en códigos computacionales que buscan utilizar modelos astronómicos reales

• Con esa herramienta explica el proceder de las ondas gravitacionales, con las que estudia colisiones de agujeros negros y el origen del Universo

• Por su trayectoria, el investigador del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM recibirá la Medalla al Mérito en Ciencias y Artes de la Asamblea Legislativa del DF

Un conjunto de ecuaciones planteadas teóricamente hace casi un siglo por el físico Albert Einstein para explicar la gravedad, podrían resolverse con la utilización de supercomputadoras gracias a la relatividad numérica, una rama de la física que “traduce” las sentencias matemáticas a un lenguaje capaz de ser procesado por las máquinas.

El ejercicio permitirá a los físicos del siglo XXI abordar fenómenos reales de la naturaleza, como el comportamiento entre dos estrellas o una colisión de agujeros negros.

Experto en relatividad numérica, el doctor en Física Miguel Alcubierre Moya, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM, define a la Teoría de la Relatividad de Einstein como una teoría sobre la gravedad.

“La relatividad es la teoría de la gravitación, la teoría moderna que nos explica cómo funciona la fuerza de la gravedad, la atracción de los planetas, del Sol, de las estrellas, la formación de galaxias y el origen del Universo”, resumió.

El académico del Departamento de Gravitación y Teoría de Campos del ICN, explicó que para resolver esas ecuaciones desde la teoría se utilizan ejemplos ideales, como una sola estrella redonda y perfecta.

“Pero cuando usamos ejemplos reales, como dos estrellas y una galaxia, las ecuaciones son tan complicadas que no se pueden resolver a mano y necesitamos códigos numéricos y usar computadoras para resolverlas. Ese es mi trabajo”, comentó.

Para procesar las ecuaciones en computadoras, Alcubierre y sus colegas utilizan un lenguaje de programación de alto nivel, llamado Fortran, al que trasladan un código con el contenido de las ecuaciones para que la supercomputadora Kan Balam haga aproximaciones.

Alcubierre se ha dedicado a resolver ecuaciones de la relatividad general estudiando colisiones de agujeros negros. “He estudiado qué pasa cuando dos agujeros negros chocan, cómo se comportan y si emiten ondas gravitacionales”, señaló.

En busca de ondas gravitacionales

Así como las ondas electromagnéticas se relacionan con la electricidad y emiten ondas de radio, rayos X y rayos gamma, existen otro tipo de ondas, las gravitacionales, asociadas a la gravedad.

“Se producen en el campo de gravedad que fluctúa, y en principio se podrían detectar desde la Tierra. Mi trabajo ha sido predecir qué señales de este tipo podríamos esperar cuando dos agujeros negros chocan”, detalló Alcubierre.

Hasta ahora, el investigador de la UNAM ha realizado predicciones teóricas, sin embargo, los agujeros negros ni las ondas gravitaciones que estudia se han visto.

“Las ondas gravitaciones son muy débiles, y no hemos tenido la tecnología suficientemente avanzada para detectarlas”, comentó.

Pero esto será por poco tiempo, pues desde hace dos años existen en Estados Unidos, Italia y Alemania cuatro observatorios dedicados a buscar ondas gravitacionales. “No han visto nada todavía nada, pero es porque aún no han logrado la sensitividad adecuada. Si todo sale bien, en el transcurso de la próxima década, entre el 2010 y el 2020 deberían verse por primera vez ondas gravitaciones en estos observatorios”, señaló.

Cuando estas ondas se capten, Alcubierre y otros físicos teóricos podrán comparar su trabajo con las observaciones experimentales.

“Las ondas gravitacionales casi no interaccionan con la materia. Con ellas podríamos ver las oscilaciones del centro de una estrella, porque todo lo que hay afuera es invisible en ese espectro. Podríamos ver cuando una estrella se muere, cuando se convierte en hoyo negro, cómo colapsa el centro, o ver mucho más claro y más lejos el origen del Universo”, señaló.

La detección de ondas gravitacionales se realiza con unos aparatos llamados interferómetros, muy distintos a los telescopios, y formados por dos grandes tubos de hasta cuatro kilómetros de largo que contienen un haz láser al vacío.

“Los interferómetros envían un rayo láser, que atraviesa un semiespejo, que deja pasar la mitad de la luz y la otra mitad la refleja. Ese láser se divide en dos, y envía los rayos a espejos distintos y muy lejanos, en donde la luz rebota, regresa y se combina otra vez. Es un equipo parecido a una L, que en el punto de unión tiene el espejo inicial y cada brazo es la ruta de cada láser”.

En los interferómetros se miden diferencias en la distancia de ambos brazos del equipo, usando un patrón de interferencia, que ocurre cuando una onda gravitacional, cuando pasa por un objeto, lo comprime y lo alarga un poquito, de diferente forma en las direcciones opuestas.

“Cuando pasa la onda gravitacional, uno de los brazos del interferómetro hace al objeto un poquito más corto, y el otro, un poquito más largo, y podemos medir la diferencia”.

Medalla al Mérito

Por su trayectoria científica, Miguel Alcubierre recibirá la Medalla al Mérito en Ciencias y Artes que otorga la Asamblea Legislativa del DF.

El investigador del ICN consideró importante el impulso que el gobierno del DF ha dado a la ciencia. “Creo que es fundamental que al gobierno le interese la ciencia, le preocupe, que invierta en ciencia y se de cuenta que la ciencia no es un lujo, es algo que necesitamos si queremos dejar de ser subdesarrollados”, finalizó.


– o0o –

marzo 02, 2010

Deconstruyendo a la materia oscura: elucidando su naturaleza a través de los agujeros negros más masivos del Universo.

Xavier Hernández, William Lee
Instituto de Astronomía, UNAM

Uno de los resultados más sorprendentes de la astrofísica contemporánea es que la estructura del Universo a gran escala parece estar dominada por la materia oscura. Esta materia no interacciona con la luz por lo que no puede ser observada, y su naturaleza es desconocida. Sin embargo su presencia se deduce por los efectos gravitacionales que produce sobre el movimiento de otros cuerpos, suponiendo que dichas fuerzas se comportan de la misma manera a pequeñas y a grandes escalas.

Hoy en día, se piensa que las aglomeraciones de materia oscura llevan a la formación misma de las galaxias, atrayendo el gas hacia sus regiones centrales, formando estrellas y otros sistemas observables. Un objeto de estudio es el grado de concentración de materia oscura hacia su centro: crece a niveles altos como sugieren las grandes simulaciones cosmológicas de formación de galaxias, o alcanza un valor máximo y luego se mantiene constante?

La respuesta es importante porque nos puede dar información sobre la naturaleza física de esta misteriosa componente. Por ejemplo, si se confirmara que las concentraciones no crecen mucho, podría deberse a que la materia oscura produce presión como un gas ordinario, restringiendo los modelos que pretendan explicar sus características.

En un artículo que se publicará próximamente en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, Xavier Hernández y William Lee, investigadores del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México, reportan que han encontrado una restricción en este contexto, relacionada con la presencia de agujeros negros supermasivos en el centro de las galaxias, y de su interacción con la materia oscura que los rodea.

Los agujeros negros absorben todo lo que pasa cerca de ellos, incluyendo a la materia oscura, y ni siquiera la luz puede escapar. Que tan cerca? Depende de su masa: mientras más masivo sea, mayor es la región donde se da la absorción. Observaciones de los cuasares, brillantes galaxias lejanas, han confirmado que los agujeros negros en sus centros tienen masas que van desde millones hasta miles de millones de veces la del Sol. Estos absorberían materia oscura millones de millones de millones de veces mas rápido que un hoyo negro con la masa del Sol. Sus edades son de miles de millones de años, así que la absorción de materia oscura a ritmos elevados habría hecho ya, en el caso de los más masivos, que el agujero absorbiera la mayor parte de la materia oscura que lo rodea, casi engullendo a su halo de materia oscura entero.

Un agujero negro supermasivo en el centro de una gran galaxia absorberá materia oscura a un ritmo que depende de su masa y de la concentración de ésta a su alrededor. Crédito de imagen: Felipe Esquivel Reed.

Este efecto desbocado produciría no un cuasar o galaxia común y corriente, sino un objeto exótico que no hemos observado, y se deduce entonces que la densidad central de materia oscura en estos casos no rebasa unas 2,500 veces la que se infiere para la vecindad solar.

Esto sugiere que la densidad de materia oscura en los centros de las galaxias termina por aproximarse a un valor constante. Contrastando con los resultados actuales de modelos cosmológicos, la conclusión del trabajo de Hernández y Lee es que probablemente es necesario revisar las hipótesis comúnmente aceptadas de las que estos dependen.

octubre 28, 2009

Descripción holográfica de singularidades de hoyos negros

El grupo de Teoría del Campo y Física Matemática,
Departamento de Física,
Facultad de Ciencias,
UNAM,

Tiene el gusto de invitarlos a su seminario extraordinario,

A Holographic Description of Black Hole Singularities

Ponente: Prof. Gary T. Horowitz, UCSB.


Resumen:

One of the main open problems in quantum gravity is to understand the physics near the spacetime singularities that occur inside black holes. We will use gauge/gravity duality, a new tool that has emerged from string theory, to study this question. This enables one to map the problem of black hole singularities into a problem in ordinary field theory. We find evidence that evolution does not stop at the singularity, but a semiclassical metric is no longer well defined.


El seminario tendrá lugar a las 12:00 hrs. el martes 3 de noviembre en el Anfiteatro Alfredo Barrera del conjunto Amoxcali de la Facultad de Ciencias de la UNAM.

El seminario está dirigido a investigadores y será accesible a estudiantes de doctorado con bases de relatividad general.

El Prof. Horowitz estará de visita en el departamento después del seminario, por lo que habrá tiempo para conversar con el.

Cordiales saludos a todos,

Dr. Erick Leonardo Patiño Jaidar,
Departamento de Física, Cubículo 310.
Facultad de Ciencias UNAM.
Tel: +52 (55) 56225319.
elpj@fciencias.unam.mx

octubre 01, 2009

EXPULSAN LOS AGUJEROS NEGROS VIENTOS CON ELEMENTOS QUE FORMAN NUEVAS GALAXIAS

Esas regiones masivas engullen lo que se acerca, pero también lanzan viento caliente con carbono, oxígeno e hidrógeno que dan origen a nuevos objetos celestes, dijo Yair Krongold, del Instituto de Astronomía.

Con ayuda del telescopio XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea, el astrónomo de la UNAM midió el gas que sale de los agujeros negros para dispersarse en el espacio intergaláctico.


Los agujeros negros, regiones densas con concentraciones de masa que están en el centro las galaxias, no solamente engullen lo que está a su alrededor, también expulsan viento con carbono, hidrógeno y oxígeno, elementos fundamentales que se riegan como semillas en el espacio intergaláctico para formar nuevas estrellas y galaxias, afirmó el doctor Yair Krongold Herrera, investigador del Instituto de Astronomía (IA) de la UNAM.

En la conferencia Los agujeros negros supermasivos en el centro de las galaxias. ¿Soplaron los vientos e hicieron evolucionar a las galaxias?, ofrecida ante estudiantes de secundaria en La Capilla del Museo Universum, el astrónomo explicó que las galaxias están formadas por estrellas, planetas, gas, polvo y materia oscura.

“Y en el centro tienen un hoyo negro supermasivo, una región muy densa, con una gran concentración de masa en su interior, que tiene un campo gravitatorio tan fuerte que ninguna partícula material puede escapar de ella. De hecho, son llamados agujeros negros porque los fotones de luz tampoco escapan y por eso los hoyos son invisibles, totalmente oscuros”, señaló.

En el centro de las galaxias, los agujeros negros supermasivos están rodeados de un anillo de acreción, formado de gas, al cual llega la materia que cae al hoyo.

El gas y la materia acumulada en el disco de acreción pueden escaparse si no cruzan una especie de “frontera”, llamada horizonte de eventos, límite que separa al agujero negro del resto del Universo. Todo lo que traspasa ese horizonte ya no puede escapar del hoyo.

Mientras que el gas que forma el disco de acreción no cruce el horizonte de eventos, todavía puede escaparse si se calienta lo suficiente.

Captan viento con rayos X

Aunque el agujero negro es invisible, la materia que cae dentro se calienta antes de entrar, y emite radiación de luz, generalmente en rayos X.

“Esa radiación puede captarse con telescopios de rayos X que observan desde satélites en el espacio, como el Chandra, el XMM-Newton y el Suzaku, que han revelado que hay evidencia de un gas muy caliente en la región de los agujeros negros”, agregó el investigador, adscrito al Departamento de Astronomía Extragaláctica y Cosmología del IA.

Yair Krongold utilizó el telescopio XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea (ESA) y comprobó que el gas que escapa del centro de las galaxias activas –las cuales tienen hoyos negros supermasivos en su centro– lo hace a velocidades de mil a 2 mil kilómetros por segundo.

El astrónomo y sus colaboradores se preguntaron cuánto podría ser el viento que escapa de ser engullido por el agujero negro, y lograron medirlo.

“El cinco por ciento de la materia que llega al agujero negro en realidad no cae, se escapa en el viento, y ese material se mueve a más de cinco millones de kilómetros por hora en el medio interestelar”, precisó el astrónomo.

Krongold calculó que el viento con carbono, oxígeno e hidrógeno (entre otros componentes) puede “contaminar” toda la galaxia en solamente un millón de años.

“Esto significa que los hoyos negros son fundamentales para la evolución de las galaxias, y que el viento que expulsan dispersa ‘semillas’ al espacio interestelar”, concluyó.

abril 28, 2008

Expulsión de plasma por hoyos negros




La concepción artística del astrónomo Wofgang Steffen del Instituto de Astronomía de la UNAM ilustra la región cercana a un hoyo negro supermasivo donde los campos magnéticos se tuercen, modelando e impulsando chorros de partículas. Usando los poderosos radiotelescopios del Observatorio Nacional de Radioastronomía (VLBA), un equipo internacional de investigadores, lidereados por Alan Marscher de la Universidad de Boston obtuvo recientemente el primer vistazo al proceso de formación de estos chorros cuando captaron el momento en que un hoyo negro supermasivo arrojaba un chorro de partículas supercargadas. Los detalles de este descubrimiento y la animación tridimensional del Dr. Steffen han sido publicados en las revistas Nature, Scientific American, y en las siguientes ligas:

www.nrao.edu/pr/2008/bllac/

www.physorg.com/news128174330.html

www.canada.com/globaltv/bc/story.html?id=6e94e12c-d1a7-46c5-891c-2d244c75abed&k=13890

Más información sobre animaciones tridimensionales para la astronomía en:

institutodeastronomia.blogspot.com/2007/01/shape-el-modelaje-de-objetos.html

abril 08, 2008

Descubrimiento de un hoyo negro de masa intermedia en el Cúmulo Omega Centauri


El conocido cúmulo de estrellas Omega Centauri, visible a simple vista, podría albergar a un elusivo agujero negro de masa intermedia. Observaciones realizadas con el Observatorio Gémini y el Telescopio Espacial Hubble ofrecen pruebas convincentes de que los agujeros negros existen realmente y permitirán una mejor comprensión de cómo evolucionan los pequeños agujeros negros estelares a agujeros negros supermasivos como los encontrados en el núcleo de muchas galaxias.

Para deducir la existencia del agujero negro de Omega Centauri, los astrónomos Eva Noyola, del Instituto de física extraterrestre Max-Planck (quien obtuvo su licenciatura en fìsica en la Facultad de Ciencias de la UNAM con una tesis sobre la galaxia activa 3C 120 dirigida por la Dra. Déborah Dultzin), y Karl Gebhardt, de la Universidad de Texas, en Austin, confiaron en el poder combinado de instrumentos instalados en tierra y en órbita. Usando espectros obtenidos con el Espectrógrafo Multiobjetivo de Géminis (GMOS) en Gémini Sur, Chile; e imágenes de archivo producidas por la Cámara Avanzada para Sondeos del Telescopio Espacial Hubble, los científicos midieron los movimientos y el resplandor de estrellas en el núcleo de este cúmulo masivo en dos acercamientos que indicaron la presencia de un objeto muy masivo oculto entre las estrellas del cúmulo.

“El hecho de encontrar un agujero negro en el núcleo de Omega Centauri podría tener implicaciones para el historial del cúmulo en sí”, comentó Noyola. “Agujeros negros de masa intermedia como éste, podrían ser semillas de agujeros negros supermasivos. Podríamos estar a punto de descubrir el mecanismo para la formación de agujeros negros de masa intermedia”.
Las observaciones de Eva Noyola son parte de su investigación de tesis para doctorado, con la tutoría de Gebhardt en la Universidad de Texas, ellas muestran que hay materia no luminosa de 40,000 veces la masa del Sol en el centro de Omega Centauri. "Si se trata de un agujero negro, es más grande que un agujero estelar negro, pero no tan grande como los de la variedad supermasiva", dijo Noyola.

Se sabe de la existencia de agujeros negros en el núcleo de las galaxias, y se sabe que los agujeros negros de masa estelar se encuentran dispersos en todas partes de las galaxias, los astrónomos mucho tiempo han buscado las condiciones para que agujeros negros con masas entre estos dos extremos se formen y desarrollen. "Si uno buscara una galaxia pequeña, sería también un buen lugar para encontrar un agujero negro de tamaño intermedio", dijo Noyola.


Según Noyola y Gehbhardt, esta clase de agujeros negros podrían ser "el bebé" de agujeros negros supermasivos. “Estos pueden ser raros y existir sólo en las antiguas galaxias enanas que fueron despojadas de sus estrellas externas”, comentó Gebhardt. “Estos agujeros negros podrían ser más comunes de lo que esperamos, también existen en los centros de cúmulos globulares. Si esto es cierto, entonces ellos podrían generar numerosas semillas para cultivar agujeros negros supermasivos en los centros de galaxias más grandes”.

Para inferir la existencia de un agujero negro en Omega Centauri, Noyola y Gebhardt usaron el GMOS para obtener los espectros de estrellas en el centro mismo del cúmulo. Las medidas dieron la información de la velocidad radial de las estrellas en y alrededor de donde se sospechaba la ubicación del agujero negro. “La ventaja de utilizar este instrumento en particular es que podemos obtener información de la velocidad en 700 miniregiones de nuestro campo visual”, dijo Gebhardt, y agregó que “esto nos permite realizar un análisis más sofisticado que con espectrógrafos ordinarios.

Noyola apuntó que los resultados mostraron un incremento considerable de velocidades estelares entre la región cercana al centro y el centro mismo del cúmulo. “La misma región la observamos con la Cámara Avanzada para Sondeos como apoyo para medir cuántas estrellas están en la región central y sus masas. "


Noyola y Gebhardt calcularon las velocidades radiales esperadas de las estrellas visibles, suponiendo que ahí no había materia suplementaria. Luego compararon los datos obtenidos con GMOS. Del análisis detallado encontraron materia no luminosa en el centro del cúmulo Omega Centauri equivalente a 40 mil masas solares. Es muy probable que se trate de un agujero negro de masa intermedia propuesto por Eva Noyola. Su fuerte influencia gravitacional hace que estrellas cercanas al núcleo del cúmulo se muevan considerablemente más rápido que estrellas más lejanas. Los espectros también insinúan que este agujero negro no está en una etapa agresiva, que devora materia, como otros encontrados en núcleos de galaxias. “Se trata de uno de los agujeros negros más tranquilos que se hayan observado hasta la fecha -dijo Loyola -no hemos encontrado evidencias de incremento de materia en nuestros espectros.”

Más información en:
Space Telescope
Observatorio Gemini
Hubble Telescope

abril 27, 2007

Hoyos negros, ¿Fuentes de vida?

Los hoyos negros en el centro de las galaxias esparcen metales a lo largo del Universo

Cortesía de la NASA
  • Los hoyos negros no son los monstruos voraces que engullen todo a su alrededor, parte del material que los circunda es expulsado con gran fuerza hacia toda la galaxia y el medio intergaláctico.
  • El equipo internacional de astrónomos que hizo el descubrimiento fue lidereado por Yair Krongold, del Instituto de Astronomía de la UNAM.
  • El gas que logra escapar de la tremenda fuerza de atracción de un hoyo negro es regado en el espacio intergaláctico a velocidades mayores a los 6 millones de km/hr.

El gas caliente que escapa de los linderos de enormes hoyos negros podría ser la clave de una forma de “contaminación” intergaláctica con los mismos elementos químicos necesarios para formar moléculas orgánicas (Carbono, oxígeno, nitrógeno, etc.), según las observaciones hechas por el grupo de Yair Krongold, del Instituto de Astronomía de la UNAM, con el satélite de XMM-NEWTON de la Agencia Espacial Europea.

Los hoyos negros no son los voraces monstruos que se engullen todo lo que se les acerca, según los hace parecer la cultura popular. Mientras que el gas circundante al hoyo negro, llamado disco de acreción, no cruce la frontera conocida como el horizonte de eventos, todavía puede escaparse si se calienta lo suficiente.

Durante décadas, los astrofísicos han observado gas caliente que logra escapar de las cercanías del centro de las galaxias activas (galaxias con hoyos negros en su centro) pero hasta ahora se comprueba que el gas escapa de la frontera de los hoyos negros a velocidades de 1000-2000 kilómetros por segundo. Además de maravillarse, los astrofísicos se han preguntado cuánto podría ser el gas que escapa de ser engullido por el hoyo negro. Ahora, con el telescopio espacial de rayos-x XMM-NEWTON de la Agencia Espacial Europea (ESA) han podido obtener medidas bastante precisas de este proceso.

Un equipo internacional de astrónomos, capitaneados por Yair Krongold, del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México, puso la mira desde hace año y medio en un hoyo negro de dos millones de masas solares que se encuentra en el centro de la galaxia activa NGC 4051. Esta peculiar galaxia varía su brillo en cuestión de horas, lo que permite hacer un seguimiento de los cambios en las emisiones de gas. Observaciones anteriores sólo habían revelado las propiedades promedio del gas que logra escapar de la galaxia. Gracias a las capacidades únicas del XMM-NEWTON de mirar un solo objeto celeste con varios instrumentos al mismo tiempo, el equipo acopió información sobre las variaciones en el resplandor del gas y su estado de ionización.

Galaxia NGC 4051, cortesía de Chris Deforeit

Con los datos obtenidos con el XMM-NEWTON, el equipo observó que el gas logra escaparse desde mucho más cerca del hoyo negro de lo que se pensaba. Los investigadores también pudieron determinar la cantidad de gas que evitaba ser engullido. “Calculamos que entre el 2 y el 5 por ciento del material que gira en torno al hoyo negro, o material de acreción, es el que logra escapar”, según aseveró Fabrizio Nicastro, miembro del equipo y que pertenece al Centro de Harvard-Smithsonian de Astrofísica. “Esto es menos de lo que algunos astrónomos esperaban”, agregó.

El gas caliente contiene elementos químicos pesados, que los astrónomos llaman metales. Los metales en realidad son cualquier elemento más pesado que el hidrógeno o el helio, estos incluyen al carbono, el elemento esencial para la vida en la Tierra. Los metales son fabricados en el interior de las estrellas, y expulsados cuando estas estallan en supernovas o nebulosas planetarias, sinembargo la fuerza de las estrellas no es suficiente para bañar a toda la galaxia y el medio intergaláctico con metales. Los astrónomos se han preguntado cómo es que los metales llegan al espacio intergaláctico. El trabajo realizado por este grupo de astrónomos proporciona una pista, pero quizás no la solución definitiva a la interrogante. Galaxias activas más poderosas que NGC 4051 pueblan el espacio, se les conoce como cuásares. Se trata de galaxias en cuyo centro hay un hoyo negro que se alimenta vorazmente del material que lo circunda. Pero también tienen vientos de gas que escapan y de esa manera son acarreados los metales al espacio intergaláctico.

Si los cuásares son los responsables de rociar de metales el espacio intergaláctico, la contaminación podría estarse expandiendo en burbujas que rodean a cada cuasar. De esta forma las diferentes regiones del Universo serían enriquecidas por metales a diferentes velocidades. Esto puede explicar por qué los astrónomos ven diferentes cantidades de metales según la dirección hacia la que están haciendo sus observaciones.

Sin embargo, si la fracción del gas que escapa del hoyo negro es tan baja como el XMM-NEWTON muestra en NGC 4051, los astrónomos tendrán que encontrar otra fuente de metales intergalácticos. Estas fuentes podrían ser las galaxias que con mayor frecuencia forman estrellas, las llamadas Galaxias Infra Rojas Ultra Luminosas (ULIRGs, por sus siglas en inglés).

“Con base en estas mediciones puede decirse que los cuásares están haciendo su contribución de metales al espacio intergaláctico, pero no de todos los metales que hay en el medio intergaláctico, " según concluye Yair Krongold.

Para continuar su investigación, los astrónomos tendrán que utilizar la técnica de XMM-NEWTON sobre una galaxia activa más poderosa. Tales observaciones les permitirán determinar si la cantidad de gas que logra escapar del hoyo negro cambia o permanece igual. Si la cantidad se incrementa habrán solucionado el rompecabezas. Si la cantidad no cambia, la búsqueda tendrá que seguir …

El equipo de investigadores liderado por Yair Krongold, del Instituto de Astronomía de la UNAM, está conformado por Fabrizio Nicastro, del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics y el Observatorio Astronómico de Roma (quien también ha trabajado en el IA-UNAM); Martin Elvis y Nancy Brickhouse, también del HSCA; Luc Binette, del IA-UNAM; Smita Mathur, de la Ohio State University, y Elena Jiménez-Bailón, del Departamento de Física de la Università degli Studi “Roma Tre”

Los resultados de esta investigación han sido publicados en The Astrophysical Journal V600 N1, Mayo 1 2007 bajo el título: The Compact, Conical, Accretion-disk Warm Absorber of the Seyfert 1 Galaxy NGC 4051 and its Implications for IGM-Galaxy Feedback Processes

Yair Krongold, mexicano de nacimiento, estudió la carrera de física en la Facultad de Ciencias de la UNAM, la maestría y el doctorado (con honores) en el Instituto de Astronomía de la UNAM y realizó un posdoctorado en el Harvard- Smithsonian Center of Astrophysics, EUA. Desde el 2004 es investigador de tiempo completo en el Instituto de Astronomía de la UNAM.

Yair Krongold, José Franco (Director del IA) y Luc Binette en conferencia de prensa